Proceso de Filtraje. Toma de consciencia masculina.
El proceso de filtraje tiene el objetivo de abandonar, por parte del hombre, la pirámide que conduce a la violencia contra las mujeres, la toma de consciencia. El sexo masculino en su desarrollo vital se puede posicionar en alguna de estas identidades culturales: identidad legitimadora, la cual perpetúa la violencia; identidad de resistencia, dónde se rechaza la violencia pero no se abandonan los privilegios, cayendo así en los micromachismos; identidad de proyecto, aquella que rechaza la violencia y los privilegios y trata de construir una nueva masculinidad, aportando al cambio. A esta última identidad, se llega desarrollando la inteligencia emocional, o sea, fomentando habilidades interpersonales e intrapersonales.